Restaurante La Hoja Madrid

31 Ene LA HOJA: devorando Asturias a cucharadas

Madrid alberga refugios donde se come de cine y a los que vuelves de vez en cuando porque sabes de las bondades de su cocina. Uno de ellos es ‘La Hoja’ o ‘La Fueya’, restaurante asturiano regentado por Francisco Rodríguez y uno de los mayores emblemas del guiso y la cocina tradicional que puedes encontrar en la capital.

En ‘La Hoja’ manda la sencillez en las recetas, y se abre paso ante modas y “gastrotendencias” para sacarle el mejor partido a los ingredientes que trabajan. Sabores tradicionales de los que te pide el cuerpo cada poco tiempo y que nunca te fallan.

 

Restaurante La Hoja Madrid

 

Bocados simples, como los revueltos, dan una medida de lo que te puedes encontrar en este restaurante asturiano. Producto sin zarandajas, ni elementos extraños que te despisten del objetivo principal: comer como un señor. Acertarás de pleno si te pides el revuelto de morcilla y setas pero con el que puedes tocar el cielo es con el de oricios y gambas, ¡otra liga!

 

Restaurante La Hoja Madrid

revuelto de morcilla

 

Si a esto le sumamos que el servicio funciona como un reloj suizo (sorprendentemente están todos muy atentos y las comandas salen con premura. Y digo que me sorprende porque el lleno está asegurado casi siempre), ya tenemos razones de peso para entender porqué llevan más de treinta años al pie del cañón.

Aunque para ser completamente sincero, mi debilidad son los platos de cuchara. Ahí me pierdo. Yo no hago distinciones, lo mismo me valen las fabes con almejas (tan suaves al paladar) como unos callos de campeonato o una buena fabada para entrar en calor. Y encima en ‘La Hoja’ no escatiman con las cantidades y te sirven pensando que vas a invernar hasta la llegada de la primavera, por lo que compartir raciones es lo lógico salvo que tengas más hambre que Obélix

 

Restaurante La Hoja Madrid

 

Restaurante La Hoja Madrid

Restaurante La Hoja Madrid

 

Restaurante La Hoja Madrid

 

Es un lástima porque, a veces, no todo puede ser perfecto. Y en ‘La Hojala única pega fueron los chipirones encebollados, que no entusiasmaron a nadie y cuya receta igual es mejorable en sabor y punto del producto. El otro ‘pero’ queda en mi debe porque me fui sin probar sus postres, aunque eso me sirve de excusa para que mi próxima visita no se dilate tanto en el tiempo.

 

Bon Appétit!

No Comments

Post A Comment