restaurante Clos Madrid

26 Oct CLOS: alta cocina con alma castiza

Cuando piensas en esos restaurantes en los que se come bien, realmente bien, en los que cada visita que haces es motivo de goce y disfrute, ¿en cuáles piensas? Yo tengo varios y, desde hace poco, he añadido a esa lista el restaurante ‘Clos’.

Su oferta es atractiva en cada uno de sus puntos. Por un lado, su cocina ofrece platos tradicionales con una visión creativa y actual, prestando mucha atención a las recetas más castizas, a la historia gastronómica de Madrid, con sabores clásicos y un producto excelente.

restaurante Clos Madrid

Por otro lado, una bodega vista con magníficas referencias y pequeñas joyas. Una de las grandes estrellas del restaurante. Algo normal si tenemos en cuenta que Clos es una apuesta de Marcos Granda, sumiller y restaurador asturiano, propietario también del conocido y “estrellado” ‘Skina’ en Marbella. Y es que la palabra Clos en francés hace referencia a una explotación vinícola protegida por un muro.

Y por último, un local cálido y luminoso, con un estilo sobrio y elegante que resulta muy acogedor. Fuera, disponen también de una pequeña terraza.

Volvamos a la cocina y a esa sensacional cocina que hace del restaurante Clos uno de esos sitios súper recomendables para un día especial. Tienes tres opciones de menú: un menú degustación, para descubrir hasta el más mínimo detalle de su propuesta; un menú a la carta, en el que eliges un primero, un segundo y un postre; y un menú con sus platos emblemáticos (“Clósicos”). Esta última es la mejor opción para una primera toma de contacto.

El festín empezaba con su homenaje al Madrid más castizo con ‘el oso y el madroño’, elementos construidos mediante tomate deshidratado y albahaca, y una espectacular yema de huevo con reducción de callos a la madrileña, para la que no necesitas cubiertos, simplemente la deslizas en tu boca y dejas que uno de los sabores más deliciosos invada tu paladar sin oponer ningún tipo de resistencia.

 restaurante Clos Madrid

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El menú había entrado en el modo ‘on fire’ y lo mejor era dejarse llevar con tres platos sublimes: el arroz de pichón acompañado de su pechuga, muslo confitado y paté de sus interiores; el lomo de merluza, pil-pil de sus espinas y cristal de espinacas; y el pato con especias y lavanda, servido en su propio jugo y con verduras de primavera. Aún siento un cosquilleo por todo mi cuerpo recordando estos bocados.

 restaurante Clos Madrid

restaurante Clos Madrid

restaurante Clos Madrid

El punto y final a tanto placer lo pone un postre de chocolate, helado de Coeur de Guanaja, sablé de canela y gel anisado. Un mordisco dulce que te agradara aunque no seas un maestro chocolatero.

 restaurante Clos Madrid

Ya con el café en la mesa, llegaba el momento de recapitular. Una gran cocina y un equipo sensacional (combinando la profesionalidad con la amabilidad) hacen del restaurante Clos uno de esos lugares a los que acudir cuando tengas ganas de darte un merecido homenaje, o cuando llega esa fecha especial en la que quieres ir a un sitio especial.

Bon Appétit!

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