fismuler madrid

20 Jun Fismuler

A veces, en un intento por sorprender, nos volvemos locos buscando cosas completamente novedosas o exóticas aunque la idea más estimulante se encuentre ante nuestras narices y “tan sólo” tengamos que reordenar algunos elementos para conseguir un efecto impactante.

 

 

Esto, que resulta extremadamente difícil, es lo que ofrece Fismuler en Madrid de una manera orgánica. Un salto al vacío con recetas de apariencia inverosímil y magníficos resultados, en el que brillan con luz propia platos como las alcachofas, setas y berberechos a la parrilla o el garbanzo salteado con ternera y cigalitas. Sabores que convencen y enamoran incluso a los más escépticos.

 

 

En un espacio de decoración e influencia nórdica parece obligado que el producto cobre relevancia de una forma natural y sencilla en las recetas, como en el caso del erizo o del pulpo en su jugo.

 

 

 

Por si no fuera suficiente, me quedé perplejo con la buena mano para los postres y, por ello, decidí que a la famosa tarta de queso le acompañara una gianduja para poner el punto chocolatero a un festín que bien merecía una ovación para todo el equipo que lo hace posible.

 

 

 

 

Fismuler es, hasta el momento, la última y más arriesgada apuesta de Nino Redruello (heredero de los fogones de La Ancha y corazón y alma de las cocinas de Las Tortillas de Gabino La Gabinoteca) y casi me atrevería a decir que su niña bonita. Razones no le faltan.

Bon Appétit!