Pluma ibérica Joselito con pimientos del piquillo

06 Jul ÁLBORA: con el producto por bandera

La calle Jorge Juan es uno de los puntos neurálgicos de la gastronomía en Madrid y una calle en la que el dinero, el poder y los fogones se abrazan con fuerza, como si se estuvieran despidiendo.

Un rincón de la capital donde El Paraguas o La Cocina de María Luisa se han erigido en baluartes del buen comer y en el que florecen, casi cada día, nuevos locales que pujan con fuerza por atraer a los comensales más distinguidos.

Uno de ellos es Álbora, que cuenta con el apoyo de la marca de embutidos más mediática del planeta, Joselito, y con una estrella Michelín como garantía (Además de ser el “hermano mayor del sensacional A’barra).

Razones más que suficientes para hacer una visita rápida y ver qué es lo que me podía encontrar allí (aparte del menú degustación en el salón, el restaurante cuenta con una zona de picoteo, barra y mesas altas, para ocasiones más informales.

Una opción que ya había probado con éxito en mi visita a La Cabra). Y lo que probé me dejó pequeñas dudas a pesar de la buena técnica que se aprecia en la elaboración de los platos y de la excelente materia prima que poseen. Quizás tenía las expectativas demasiado altas.

 

 

Una experiencia que fue de menos a más, empezando por la cococha de merluza, un plato que prometía mucho y que no funciona del todo bien.

Acto seguido llegaba a la mesa un arroz negro de chipirones al que le faltaba un poco de chispa en el sabor, era un bocado correcto pero a un restaurante como ‘Álbora‘ le pides algo más que un simple aprobado y aquí faltaba algo de fuerza en el gusto.

Tras este arranque dubitativo, era el momento de pasar a los platos cárnicos y disfrutar de un salto de calidad en la contudencia de sus sabores, mucho mejor rematados.

 

 

Al rescate llegaban la berza rellena de cordero  y el delicioso canelón de rabo de toro con curry de hierbabuena (una elaboración tan redonda que dan ganas de volver cada día, uno de esos platos por los que serías capaz de “matar”), ¡menudo alegrón me acababa de llevar!

Con la última bala que tenía en la recámara fui sobre seguro, pluma ibérica Joselito con pimientos del piquillo, una apuesta fácil cuando tienes un excelente producto y lo tratas con cariño.

 

 

Y hasta aquí llegaba mi paso por ‘Álbora‘, del que me marchaba con la sensación de que en aún tienen que dar un paso más para tener una oferta a la altura de lo que uno espera cuando entra por la puerta.

Una carta sin fisuras y en la que no haya platos que bajan el nivel cuando hablamos de un restaurante con una estrella Michelín y semejante materia prima. Pero un sitio recomendable y que te gustará si has disfrutado de cocinas de producto como la de ‘Lúa‘, ‘La Tasquita de Enfrente‘ o ‘Yayo Daporta‘.

Como me he quedado con las ganas de probar algunos platos, como las croquetas de ibérico, volveré con la ilusión de que todo salga a pedir de boca.

 

Bon appétit!

1Comment
  • Restaurante La Cabra Madrid
    Posted at 20:20h, 27 julio Responder

    […] Al reservar en La Cabra tienes dos opciones: el menú degustación del restaurante y la carta de la tapería. Yo me decanté por la segunda (opción que luego repetiría en la visita a Álbora). […]

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